RYSA
No puedo dormir. No he podido conciliar el sueño en toda la noche, no, cuando un nuevo monstruo que no es Davian pero que tiene su sangre, se apodera de mis pensamientos, o, mejor dicho, de mis pesadillas.
«Le disparé al capo de la mafia italiana»
Toco mis labios mientras me incorporo, el beso que me dio, me ha dejado un sabor amargo en la boca. Una fuerte punzada en las sienes me obliga a cerrar los ojos. No puedo bajar la guardia, ese error que cometí por impulso, tendrá consecuencias, e