Capítulo 30

Acompaño a mi hermano al circuito, hoy por fin puede volver aunque no tiene muchas ganas. Le ha gustado bastante estar en casa sin hacer nada, y teniéndonos a todos de sirvientes hasta que llegó Cameron que todos nos centramos más en el latino que en mi hermano. Las lesiones no eran comparables y mi hermano lo entendió.

- ¿Y si finjo dolor?

- Andrea, sino quieres correr yo pago tu sanción.

- No quiero que tu lo pagues Nikey, solo no tengo ganas de ver a ninguno de los dos italianos y menos gana
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