Acompaño a mi hermano al circuito, hoy por fin puede volver aunque no tiene muchas ganas. Le ha gustado bastante estar en casa sin hacer nada, y teniéndonos a todos de sirvientes hasta que llegó Cameron que todos nos centramos más en el latino que en mi hermano. Las lesiones no eran comparables y mi hermano lo entendió.
- ¿Y si finjo dolor?
- Andrea, sino quieres correr yo pago tu sanción.
- No quiero que tu lo pagues Nikey, solo no tengo ganas de ver a ninguno de los dos italianos y menos gana