El primer día después de despertarme el hombre que vi por primera vez, no solo procedió a golpearme, sino también a violarme por largas horas.
Sé que grité, sé que intenté resistirme sin lograr nada, pero perdí el conocimiento poco después de que él estuviera satisfecho conmigo.
El segundo día volvió a violarme, también me golpeó y como el sexo no le gustó me dejó sin comer.
El tercer día vi a mi madre, sonreía mientras el hombre me violaba y yo gritaba. Fue un espectáculo, no solo para ella si