En el día de hoy he tenido la buena suerte – que no se note la ironía – de encontrarme con dos políticos importantes de aquí. Han sido con diferencia los más violentos y asquerosos.
Acabo con extremado dolor el día, por suerte he vuelto a portarme bien y me van a dar lo que he pedido. Casi quise llorar cuando me dijo que incluso ya lo había comprado y que estaba en lo que llaman mi habitación. Esa mierda no es más que mi cárcel.
Después de cenar vuelven a ducharme y me dejan en mi habitación. S