Capítulo 31.
El incesante griterío hace que mi dolor de cabeza aumente. Todo es un caos en la federación desde que el directo de Mateo y mi vídeo enfrentándolo salieran a la luz. Nadie sabe que hacer, se están valorando tantas cosas a la vez que es imposible ponerse de acuerdo en una sola cosa.
Peter se acerca a mi juntos con varios pilotos más, tanto bullicio solo consigue aturdirme y me impide responder la preguntas de la federación. Se supone que ningún piloto debería haber entrado conmigo, pero ya que l