Capítulo 11. Borracha
Ese par solo se podía imaginar el día del matrimonio de Kelaya con Alejandro, tanto así que Margie dijo:
—Y cuando ya estén enamorados, le diré a Kelaya que gracias a mí conoció el amor de su vida, y de seguro me pedirá que sea la madrina de su matrimonio.
Julián, que no quería quedarse atrás, le dijo:
—Yo le diré a mi hermano lo mismo, también muero por ser el padrino de esa boda.
Ambos asintieron con la cabeza y se fueron hacia donde estaban sus respectivas víctimas.
Margie lo detuvo un momen