—Deberías socorrer a tu amada, solamente tú puedes hacerlo Lionel.
—Eres irónico Noah, donde esta Azul en este preciso momento.
Entro viéndola dentro de la jaula, creí que exageraba, pero se encontraba en un mal estado.
—¡Despierta Azul! -exclamó Lionel al verla tendida sobre el colchón roto. —¡La llave, dame la llave!
Entonces ese flash vino a mí, recordándome que mi odio por Rodrigo no había desaparecido jamás. Siempre pretende quitarme lo que quiero.
Recuerdo claramente el día en que de