Esa misma tarde, volví a la escuela, me dirigí al patio, frente a los lavaderos y recogí una llave que había dejado caer, parecido a un cincel, debía hallarlo. Guardé en el bolsillo de mi camisa para dárselo al día siguiente antes de la celebración.
Hoy no se ven con los mismos ánimos de siempre chicas.
Tú eres la única con cara de zombi Estrella. -dijo Luciana amenizando la conversación.
¡Que…Repítelo! —exclamaba exaltada Estrella.
Chicas no se peleen, por cierto, encontraron algo en el c