...
Juntos en manada, encontraron la salida del tunel, adentrandose al bosque, donde aquel campamento parecía muerto. Olfatearon y definitivamente este lugar tenía un olor raro, otros revisaron por dentro, y con radio en mano, se lo entregaron a Rodrigo, hallando en la carpa cuerpos inertes.
—Hay suficiente carne repártanlo.
Obedeciendo sus órdenes, cargaron los cuerpos sobre sus hombros.
Aghh...ese olor es nauseabundo...no me imagino saber a que sabra. —Skiller dijo. —cubriéndose la nariz y