Dos meses han pasado desde que Madison cayó en manos de las autoridades migratorias. En aquel momento, cuando Arnaldo se enteró de lo que había sucedido, viajó de inmediato para tratar de ayudarla, pero todos sus esfuerzos fueron en vano al estar en una nación que no le corresponde. Lo único que pudo hacer fue ir al restaurante donde la esposa trabajaba y preguntó el motivo por el cual alguien de ese lugar la había puesto a disposición de migración.
—¿Y tú quién eres? ¿Acaso pretendes defender