Al enterarse de que su amiga ya había regresado, Maximiliano decidió hacer un viaje de emergencia por dos días. Necesitaba saludarla, disculparse y pedirle perdón en persona por no haber estado a su lado cuando sucedió la muerte de su abuelo.
Da la casualidad que los esposos entraron a almorzar en un prestigioso restaurante y justo allí también se encontraba Maximiliano, que hace apenas una hora había llegado a la ciudad. Lo bueno es que nadie conoce de su relación con Sebastián y, al ver al ho