Durante la conmemoración, Arnaldo no permitió que la chica se separara de él, cuando tocó pasar frente a todos para dedicar unas palabras de agradecimiento por su presencia a cada uno, dejó a Sebastián encargado de la chica.
—¿Desde cuándo tú y mi esposo traman algo a mis espaldas? Me han sorprendido. —Comentó la chica.
—Te contaré, pero no me culpes a mí, yo solo quise servir como un puente entre ustedes dos. Arnaldo me comentó que quería hacer las paces contigo, pero que tú no se lo permitías