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La chica pide a gritos que detenga el auto, obviamente el hombre no lo puede hacer porque es un lugar desconocido para ambos y no es conveniente.

—Madison, perdóname, sé que cometí un error al dejarte en ese lugar, debí pensar mejor las cosas. Pero entiende que me enfureció ver a mi madre tirada en el suelo como una pordiosera mientras tú sostenías el cuchillo en la mano, ¿qué crees que pensaría?

—Ya basta con mencionar a esa mujer, ella es una mentirosa. Debes de creerme que yo la traté con re
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