Arnaldo fue a casa después de dejar a su mujer en la cabaña. Estaba muy molesto y no paraba de maldecir a la chica malcriada que se atrevió a llenar de rasguños el rostro de su preciada madre. Se acostó a dormir con tranquilidad, no sintiendo remordimiento por la chica que había dejado abandonada.
Por la mañana, antes de ir a la empresa, fue al bosque para traer de regreso a su mujer. En el camino va pensando de qué manera la va a amenazar para que no le cuente al abuelo, que él la castigó horr