En resumen, la fiesta de cumpleaños se desarrolló en paz para unos y demasiado incómodo para otros como Madison. Ya que su suegra, en gran parte de la celebración, se la pasó alabando a Zayda. Pero cuando su esposo o su suegro se acercaban, ella de inmediato guardaba silencio porque sabía que la iban a regañar, ya que invitó a esa mujer sin el consentimiento de ellos.
La señora Esperanza ya está advertida de que no debe de abrir la boca para mencionar algo sobre el supuesto embarazo.
En cierta