Por hacer la maldad, la señora Esperanza le comentó al señor Ferreira que Zayda carga en su vientre al primer bisnieto de la familia. El señor se puso furioso y al día siguiente fue a la empresa para enfrentar a Arnaldo.
—Abuelo, qué gusto de verte en mi oficina—. Saludó Arnaldo, abrazándolo con cariño. —Eres el mejor abuelo del mundo—. Alago.
—Guarda silencio, muchacho—. — ¿Acaso no tienes un poco de vergüenza por lo que has hecho?—dijo enojado.
—No sé a qué te refieres, abuelo.
—Me refiero a