108

El hombre se estaba desesperando, Madison no se detenía y continuaba gritando y tirando patadas al azar tratando de soltarse de su agarre.

—Solo quiero confesar que me gustas. No tengas miedo, no te haré daño. Desde que mi sobrino te presentó como su esposa, te tengo ganas, mami, juro que me traes loco con tu cuerpo—. Dijo, intentando besar sus labios por la fuerza.

—Suéltame, maldito asqueroso. Tú a mí no me vuelves a poner un dedo encima—. Dijo la joven, poniendo resistencia y con una mirada
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP