El día siguiente amaneció con cielo claro, casi innecesariamente tranquilo.
Julie y Emily caminaron por Westbourne Grove buscando el regalo que, aunque no llevaría una nota, decía más que cualquier palabra.
Entraron a una pequeña tienda italiana especializada en cuero hecho a mano. La luz era suave, las estanterías olían a nuez y tabaco.
—Esto es igual a lo que su padre le compro para su cumpleaños 18, después de pelear con él unos días antes, luego Sean la extravió y aunque trato encon