Julie había ido a verlo.
Sean la observó a través del retrovisor de su Maserati Coupé, intentando leer su expresión. Pero no pudo. Julie siempre había sido un enigma para él, incluso cuando eran adolescentes. Y ahora, con la madurez reflejada en cada uno de sus gestos, lo era aún más.
Ella le había dejado un mensaje en recepción pidiéndole una reunión. Él, deliberadamente, le había propuesto encontrarse en la plantación. Esperaba que el lugar, cargado de recuerdos, la desestabilizara. Que la co