CAPÍTULO 74. Una mirada que detiene el tiempo.
Valentina se detiene frente al espejo, evaluando cada detalle de su reflejo. Hoy quiere sentirse viva, renovada.
Se mueve con cuidado y entusiasmo, elige la ropa con esmero, acomoda su cabello y aplica un toque de maquillaje que resalte su mirada. Cada gesto le recuerda que vuelve a encontrarse consigo misma, que la Valentina alegre y decidida todavía existe, aunque las sombras del pasado sigan allí.
La idea de salir le agrada; en una hora Luca pasará por ella. La sonrisa se dibuja sin esfuerzo