Capítulo 81.
«En la mansión Scott»
«Esa misma noche»
—¿De verdad pretendes que brindemos con este vino después de tenernos encerrados como animales en ese asilo, Lysander?—, soltó el señor Alexander Scott, dejando la copa sobre el mantel de lino con un golpe seco que hizo vibrar la madera y todos los cubiertos de plata.
El comedor de la mansión Scott estaba iluminado por una lámpara de cristal inmensa que bañaba todo de una luz amarillenta y lujosa.
La mesa era una pieza de caoba maciza y sobre ella estab