Capítulo 47.
«En la mansión Scott»
—¿Hasta que por fin te dignas a volver?—, reclamó la señora Scott a Lysander apenas cruzó el umbral de la puerta.
—Estoy bien, mamá. Gracias por preocuparte—, Lysander entró en el salón principal y caminó con toda la tranquilidad del mundo.
—Al menos en eso tienes razón. Estoy preocupada. No sé qué demonios está pasando contigo—, reclamó—, Puedo perdonarte que hayas golpeado a tu hermano, incluso puedo perdonarte que hayas querido casarte con esa mujerzuela de los Parke