Capítulo 44.
—Pero.... ¡Sarah!—, exclamó Noah, confundido—, Tú dijiste...
—¡Sé perfectamente lo que dije!—, interrumpió Evangeline de inmediato, sin dejar que Noah terminara su oración—, Pero las cosas cambiaron... es por eso que quiero que te vayas y no vuelvas a buscarme.
Evangeline estaba forzando su garganta para que esas palabras salieran de su boca. No había duda que esas líneas le dolían mucho, pero Noah no podía ser una piedra en el zapato durante la boda con Lysander.
Ella dejó de mirarlo a los