Capítulo 36.
«Un par de días antes del tribunal»
«A una cuadra de la mansión Parker»
—Se detuvo, jefe. Está en la mansión Parker—, dijo el escolta, Marcus, sin apartar los ojos de la tablet que servía para el seguimiento—, Fue muy inteligente de su parte colocar un sensor de movimiento en el abrigo. Sarah ni siquiera se dió cuenta cuando se lo entregó.
—Ya no puedo confiar en ella, Marcus. No confío ni en su sombra. Y menos después de lo que pasó con ese tal Noah. Yo no me creo ese cuento chino del investigador privado y todo eso—, dijo Lysander, con la vista fija en el punto rojo de la pantalla—, Ella cree que puede escabullirse para verse con alguien en la casa de su padre. No sabe que la tengo fríamente amarrada con un cable invisible.
—¿Quiere que entremos con el equipo para atraparla con las manos en la masa, señor?
—No. Solo, déjame en la entrada, en el portón dorado. Yo entraré caminado. Los vigilantes me dejarán entrar como si fuera mi propia casa—, dijo Lysander—, Quiero saber qué tiene