Capítulo 32.
El portazo de Lysander al cerrar la puerta del despacho, hizo vibrar hasta el último cuadro que colgaba en las paredes.
Evangeline no tuvo tiempo de reaccionar. Él la agarró del brazo y la estampó contra la puerta cerrada. La madera crujió contra su espalda.
—¿Crees que soy estúpido?—, rugió Lysander—, Te dí una oportunidad y me pagas yendo a verte con un tipo en el parque.
—Es el hermano de Chía, Lysander. No es lo que parece—, exclamó Evangeline, tratando de respirar.
—¡Mientes!—, Lysander golpeó la puerta, justo al lado del rostro de ella—, Chía no tiene hermanos. He investigado cada rincón de la vida de Sarah Parker, y solo hay suciedad y mentiras. Estabas allí, tocándole el brazo y sonriéndole como la puta que eres. Exactamente como lo hiciste con Ethan.
Él se apartó y caminó hacia el escritorio, barriendo con los papeles usando su brazo. Las fotos del parque saliendo volando. Eso le hizo entender a Evangeline, que Lysander la había estado espiando desde hace rato.
—Se acabó. El