Capítulo 15.
—Lo siento, Lysander. No te ví—, respondió Lex rápidamente y tratando de mantener la calma—, Y bueno. Supongo que bebí demás y terminé quedándome dormido en una de las habitaciones de huéspedes.
Lex se llevó la mano a la cabeza. Necesitaba simular la resaca de una borrachera.
—¿En cuál de las habitaciones? ¡Te busqué por todos lados! ¡Incluso te dejé un par de mensajes!
—En alguna de las cien habitaciones que hay en esta mansión, Lysander. Es muy grande para recordar en cual exactamente.
—Bueno. No importa—, dijo Lysander—, Es solo que pensé que estarías molesto conmigo por no aceptar tu consejo sobre Sarah.
—Eres un terco de mierda—, bromeó Lex—, Sabía que de cualquier forma lo ibas a hacer.
Ambos sonrieron y hubo un breve juego de manos.
Todo era risas y diversión, hasta que Alana apareció en el mismo pasillo, caminando en dirección hacia ellos. Eso hizo desaparecer la sonrisa de la boca de Lex.
—¿Ya hablaste con papá y mamá?—, preguntó Alana directamente a Lysander.
—No. Aú