Capítulo 14.
Lex estaba debajo de la cama de Alana, completamente desnudo, y con su ropa en la mano.
Tenía los ojos cerrados y estaba suplicándole a Dios, que Lysander saliera rápido de esa habitación.
Cuando un recuerdo fugaz cruzó su mente, como una revelación inesperada.
Recordó claramente que había dejado su teléfono sobre la cama de Alana.
—¡Demonios!—, exclamó, apenas moviendo los labios.
Pero, también recordó que lo había dejado cerca de la orilla. Lo podría tomar fácilmente con tan solo extender