Capítulo 103.
«En la mansión Parker»
«Esa misma tarde»
—¡Fuego de cobertura en las ventanas superiores, no dejen que asomen ni la nariz!—, gritó Ethan, agachado tras la puerta reforzada de una de sus camionetas blindadas mientras el estruendo de los fusiles AK-47 convertía la fachada de la mansión Parker en un colador de mármol y cristales rotos.
La visita de Ethan no fue calmada o para hacer negociaciones. Había llegado con tres vehículos cargados de hombres de Sergey, dispuestos a reducir la propiedad de