La noche del encuentro entre Nathaniel e Isabella llegó más rápido de lo que cualquiera de los dos hubiera esperado. La mansión Gray se hallaba en un silencio sepulcral cuando Isabella cruzó sus puertas, escoltada por un mayordomo que la condujo hasta un lujoso salón iluminado por un candelabro de cristal. La joven, vestida con un elegante vestido de seda azul, miró a su alrededor con una mezcla de emoción y nerviosismo. Estaba a punto de estar a solas con el hombre que había ocupado sus pensam