POV LUCA GIORDANO
El sonido era lo que más odiaba. Ese chirrido suave, casi imperceptible, de la goma de las ruedas deslizándose sobre el mármol pulido de Carrara. Antes, mis pasos resonaban con la autoridad de un príncipe napolitano. El tacón de mis zapatos italianos hechos a medida anunciaba mi llegada; las mujeres giraban la cabeza, los hombres bajaban la vista.
Ahora, me deslizo como un fantasma en mi propia casa.
Detuve la silla frente al ventanal de mi solárium privado. Desde aquí, la bah