POV VITTORIA ROMANOVA
Dos semanas después
No podía creer que ya llevaba dos semanas desde que me casé. Ya casi cumplía un mes y aún me parecía un mal sueño con tintes de realidad. Todo se sentía surreal, como si yo estuviera viviendo en una casa que no era mía, casada con un hombre que ni siquiera me miraba.
Las interacciones con Aleksey eran prácticamente inexistentes. Lo veía como un fantasma, cruzando algún pasillo sin voltear a verme, desapareciendo del comedor justo cuando yo llegaba, como