Manizales - Colombia.
—Señorita Malú —interrumpió su paso la asistente de ella—, hay un señor que desea verla.
María Luisa frunció el ceño.
—¿Tiene cita conmigo? —cuestionó.
Fátima negó con la cabeza.
—Es un señor que viene desde Chicago, y desea proponerle un negocio —informó.
Malú asomó su cabeza a través del pasillo, y observó a aquella persona, jamás lo había visto. Se veía un empresario importante, pero no podía confiar.
—¿De Chicago? —indagó colocando su dedo índice cerca de