—Hay personas que logran traspasar barreras, y sacar lo mejor de nosotros —expresó sin dejar de verla—, sería imposible no sucumbir ante esa mirada, y esos ojos que lo dicen todo —declaró.
La respiración de Myriam se acortó por segundos, las piernas le temblaron y su corazón latía de prisa.
—A veces es bueno romper las reglas —susurró Gerald, la acercó a él, y unió sus labios a los de Myriam poniendo el alma en ello.
Ella cerró sus ojos y se aferró con sus brazos al cuello de Gerald, corr