Anne asintió y dio vuelta, Gerald suspiró profundo, pues sabía que no dudaría en contarle a Helena sobre Tony. Myriam lo observó atenta.
—¿No vives en la misma casa con tu madre? —indagó con curiosidad.
Gerald la invitó a tomar asiento en una sala en medio del gran jardín.
—Hace años, mi hermano y yo, éramos adolescentes —empezó a hablar y la voz se le cortó—, regresábamos con mi madre del colegio, ella iba conduciendo, tuvimos un accidente —relató.
Myriam notó como la respiración se l