Uno pensaría que el reencuentro entre una madre con su hija seria como en las películas donde corren la una hacia la otra al emotivo encuentro.
No puede estar más lejos de la realidad. Cuando me recupere de la sorpresa que sus palabras me causaron no sabía que pensar ella seguía diciendo que era la mujer que me abandono en un orfanato dos días después de nacer.
No quería tener la conversación en el departamento mucho menos en medio de la calle. Por eso estamos sentadas en una mesa de la cafeter