Vladimir
—No te ves muy bien muchacho—Zaria me mira seria cuando entro a la cocina después de un día largo de trabajo—Pero al menos estas temprano hoy—miro el reloj y veo que son las nueve
—Tengo las cosas por buen camino—digo tomando asiento en el taburete de la cocina.
Zaria amablemente me sirve un vaso con zumo
—¿Quieres cenar? —niego ganándome una mirada brillante de su parte
—Alan fue amable al Llevar algo para cenar— el chico es bueno.
No se inmutó ni una vez por mis gruñidos desde que e