Una vez salgo el aire frio de la mañana golpea mi rostro.
Camino de prisa por la acera, cuando estoy llegando a mi tienda visualizo el auto de Conte y este recostado en el hablando por su móvil. Me ve y comienza su charla e nuevo, así que camino hasta el
—Si. Aquí esta—escucha y hace una mueca mientras aleja un poco su móvil de su oído— ¡Joder Massimo! no me grites que te oigo perfectamente— escucha— sí, la llevo para allá—Dice antes de colgar
— ¿Qué haces aquí? —digo sabiendo la respuesta
—Mas