Elizabeth Romano.
Estoy en mi oficina tratando de trabajar, pero no logro concentrarme. No puedo creer todo lo que ocurrió ayer. Rodrigo ha regresado, el hombre que más odio y el padre de mis hijos.
Es increíble todos los sentimientos que estoy experimentando. Anoche no logré conciliar el sueño. Antes, deseaba con todas mis fuerzas que saliera de prisión y me da gusto porque es inocente, pero no me imaginaba lo que implicaría tenerlo en mi vida. Me dio un beso, el cínico. Tuve que resistirme c