Rodrigo Montalban
Cuando Lila me dijo que estaba libre, creí que estaba bromeando, pero no era así. Aún no entiendo cómo lo hizo, pero ganó la apelación. No estoy del todo libre; la investigación sigue abierta y sigo siendo uno de los sospechosos. Solo gané tiempo.
Puedo esperar el juicio en libertad y debo firmar todas las semanas para que la policía se asegure de que sigo en el país, pero al menos podré esperar en libertad.
—No dices nada —me dice Lila cuando salimos a la calle.
Lila e