Los últimos tres días no he hablado con Raúl. Después de nuestra pelea, él se fue. No sé si terminamos o no.
Quiero darle espacio; sé que le afectó mucho nuestra pelea y recordar a su exnovia. Ese asunto siempre lo ha lastimado.
En este momento estoy en el departamento con Camilo. Él me dijo que tiene algo importante que decirme. Cuando él me abrió, lo saludé con un beso en la mejilla.
—¿Te sientes bien? —preguntó al ver su rostro.
—Solo un dolor de estómago. Sabes cómo está Ximena. Me refiero