Luciana estaba completamente desnuda entre los brazos de Chris. Él había llegado visiblemente estresado; en lugar de palabras, sus acciones hablaron por él. Le dio un beso profundo, y luego se entregaron al acto de hacer el amor, como una manera de encontrar consuelo y cercanía. Luciana conocía bien a Chris y sabía que algo muy malo le había sucedido.
—¿Qué ocurre, mi iceberg? ¿Qué te pasa? —preguntó Luciana con preocupación, mientras se acurrucaba más cerca de él.
—No es nada —respondió Chris,