Miércoles por la mañana. Día dos después del testimonio.
Desperté encontrando a León ya vestido. Sentado en el borde de la cama mirándome.
—¿Cuánto tiempo llevas despierto? —pregunté.
—Un par de horas. No podía dejar de pensar en Cristóbal. En las demandas. En qué hacer.
—¿Y llegaste a alguna conclusión?
—Sí. Necesitamos reunir a todo el equipo. Abogados. Investigadores. Rodrigo Mendoza. Y diseñar estrategia completa.
—¿Hoy?
—Esta tarde. Ya hablé con Rodrigo Sánchez. Reservó sala de conferencia