Sábado por la mañana. Desperté con el sonido de la puerta principal cerrándose.
León había vuelto.
Miré el reloj. Ocho de la mañana. Me quedé en la cama sin ninguna intención de bajar. No estaba lista para verlo. No después de lo que le había dicho anoche.
Escuché sus pasos en el primer piso. Moviéndose por la cocina probablemente. Preparando café. Esperando quizás que bajara.
No lo hice.
Me duché tomándome mi tiempo. Me vestí casual. Jeans y sweater. Sábado en casa sin planes.
Cuando finalment