Viernes por la mañana desperté a las siete con la determinación que no había sentido en semanas, hoy confrontaría a Sofía, hoy tomaría control de narrativa que ella había estado manejando.
Me vestí con cuidado, jeans y blusa simple, nada que sugiriera que me había esforzado, quería proyectar confianza casual.
Bajé encontrando a Héctor preparando desayuno.
—Buenos días señora, ¿café?
—Sí, fuerte por favor.
—¿Sale temprano?
—Tengo algo que hacer.
—¿Algo relacionado con publicación de ayer?
—Direc