Viernes por la mañana. Una semana después del testimonio.
Me desperté sola. León ya se había ido a una reunión temprana. Nota en la mesita de noche.
"Reunión con inversionistas. De vuelta al mediodía. Te amo. -L"
Bajé a la cocina encontrando café ya preparado. León había dejado la máquina programada. Pequeño gesto que me hizo sonreír a pesar de todo.
Mi teléfono vibró. Mensaje de Tomás Vergara.
"Encontré algo grande. ¿Puede venir a mi oficina a las diez? Traiga a Rodrigo Sánchez."
Le reenvié el