Bebiendo su café mañanero, Alexis contempló a su familia reunida alrededor de la mesa.
Asesinos.
Todos y cada uno de ellos. No había uno que no hubiese tomado una vida.
Ivanka y Mateo, parecían los más decentes y tranquilos de todos, sin embargo, hará cosa de cinco años ella se había quitado el aburrimiento asaltando bancos en otros países, así fue como conoció a Mateo, en España. Ambos intentaron asaltar el mismo.
Lo lograron, de hecho, dejando un saldo de cinco guardias de seguridad muertos,