Suiza.
Posiblemente uno de los lugares más preciosos que pudiera haber en Europa, sus paisajes naturales y sus construcciones casi medievales le daban un toque místico. Rebecca no podía estar más emocionada al respecto cuando aterrizaron en el aeropuerto de Zurich, donde una camioneta ya les esperaba para llevarlos a su destino. La mujer vestía un lindo vestido de cóctel, pero de inmediato la gabardina de su marido terminó cubriendo sus hombros.
—Hace frío aquí.
—No demasiado.
—¿Quieres enf