Capítulo trece. Reflexiones
Donna
El resto del día fue una tortura entre las miradas de molestia de parte de Jake y la expresión de decepción de Jeremy. Prácticamente las únicas palabras que cruzó conmigo fueron:
—Entendido, jefa. —Me parece excelente, jefa. —Como ordene, jefa.
Quería gritar y patalear para que se diera cuenta de que me estaba molestando su actitud tonta al respecto, pero Jake se mantenía demasiado pegado a nosotros para poder llevármelo a un lugar más íntimo y poder disculparme con él por lo que sea que e