Capítulo setenta y dos. De regreso a casa
Donna
El jet privado de la empresa de los Connely toca el suelo de Manhattan con una suavidad que casi me parece insultante. Cierro los ojos al escuchar el rugido de los motores cuando disminuye a medida que nos desplazamos por la pista del aeropuerto privado, y el vacío en mi estómago se transforma en una tensión real. Miro por la ventanilla. El cielo gris de Nueva York y los edificios que se vislumbran a lo lejos me dan la bienvenida a mi nueva realidad, a mi nueva vida. Ya parece que hemos v