Capítulo cincuenta y siete. Decisiones que deben respetarse
Jake, cinco días después…
El dolor de las costillas se ha aliviado y ya camino mejor, más erguido. Pero las cicatrices continúan en mi piel como un recordatorio constante de mis errores, los que ya he aceptado junto al reto del abuelo Arthur. Si tengo que aprender el oficio del rancho para demostrar que puedo hacer el trabajo de campo y ganarme el respeto de esta familia, lo haré, aunque deba vivir en Utah un año o más y despojarme del lujo que me cubre en Nueva York. Jamás defraudaré a mi pequ